CONCLUSIONES
XXIV Congreso Nacional de Enfermería de
Salud Mental
El compromiso en
los cuidados de salud mental
Las Palmas de Gran Canaria, 28, 29 y 30 de Marzo de 2007
CONCLUSIONES
1.- Las culturas humanas pueden interpretarse como mecanismos adaptativos que nos liberan de la pulsión inmediata de las necesidades biológicas. Y, como motores de la conducta humana, tanto las necesidades biológicas como las necesidades psicosociales no actúan separadamente, sino formando un conglomerado inseparable de motivaciones. El ser humano no sólo sobrevive como especie animal, sino que construye un mundo humano y enriquece no sólo su metabolismo (con la naturaleza), sino también su mundo de ideas y emociones, su realidad personal y social.
2.- La necesidad humana también puede entenderse como potencial y no sólo como carencia y dependencia: “necesidad como potencial”. Que no siempre debe interpretarse como una marcha libre de problemas y siempre victoriosa hacia lo mejor, sino como un potencial que se realiza de manera irregular y desigual, con momentos de avance y otros de retroceso, con victorias y derrotas.
3.- Se deben distinguir las aspiraciones sin más, de aquellas otras aspiraciones que llegan a convertirse en un imperativo interior, que si son impedidas provocan una profunda insatisfacción personal. El paso de una aspiración sin más a una aspiración convertida en necesidad personal, es un paso de transformación interior. Con este paso las personas no sólo se dotan de una energía y una voluntad interiores más poderosas, sino que se transforman moralmente. El progreso de la humanidad está jalonado de procesos transformadores de este tipo.
4.- Uno de estos pasos hacia las realizaciones humanas superiores es el del compromiso. Una tarea se puede ejercer como pago de una transacción o de un intercambio de equivalentes, pero se puede ejercer también por un sentido del compromiso personal. Ambas modalidades no son contradictorias ni incompatibles, pero la segunda añade un matiz cualitativo valioso, un plusvalor. El compromiso personal consolida y refuerza las motivaciones que se puedan tener en la labor ejercida cada día.
5.- Quien está comprometido con su tarea, con sus responsabilidades laborales, con su ejercicio profesional, tiene habitualmente una motivación más sólida para cumplir. Se suele guiar por el objetivo a realizar porque toma como guía el contenido mismo de su actividad, no la compensación económica que recibirá por ella. Esto confiere a la actividad profesional una cualidad humana superior. No olvidemos que el compromiso tiene la facilidad de ser contagiado. Personas comprometidas transmiten una forma de actuar comprometida que impulsa al cambio favorable.
6.- Adquirir un compromiso supone que se valora el otro, que se decide poner en común el principio de beneficencia. Es necesario hacer un esfuerzo para salir de uno mismo haciendo una apuesta por el otro, aunque ello suponga ciertos riesgos.
7.- En el abordaje de la persona con problemas de salud mental, uno de los elementos clave de la rehabilitación es prevenirla de la estigmatización, para lo cual es necesario el compromiso con la persona, con los familiares y con la sociedad que le rodea. Esto no es algo que se improvisa, sino que tiene su base en los principios de autonomía, beneficencia y justicia.
8.- Sólo el que se compromete cuida. Cuidar es una responsabilidad pública, social, familiar y personal. Cuidar es pensar, no sólo hacer, y tiene una serie de repercusiones positivas en la salud de las mujeres y de los hombres.
9.- Es imprescindible que el compromiso se transmita desde el aula, para favorecer un aprendizaje significativo, donde el alumno construya conocimiento y competencia profesional, siendo capaz de gestionar adecuadamente sus propias emociones, autoconocimiento personal y responsabilidad en el reto del cuidado.
10.- El compromiso desde la gestión debe traducirse en responsabilidad social, protegiendo los valores de la comunidad y de las personas. Los profesionales comprometidos son más eficientes. Los gestores deben comprometerse a gestionar el compromiso de los profesionales.
11.- Por la
mejora de la calidad en la atención a la salud mental,
12.- Los familiares resaltan
que, tras
13.- Se hace necesario un gran debate en torno la maternidad y paternidad a fin de acometer un cambio profundo en todos los factores implicados. Es preciso que los poderes públicos asuman un compromiso para afrontar la formación/concienciación necesaria de hombres y mujeres, de jóvenes de ambos sexos, para llegar a ejercer la parentalidad de modo menos conflictivo para madres y padres, y para contribuir a formar hijos e hijas más sólido/as, activo/as, comprometidos/as, solidario/as y libres.
14.- La noción de compromiso no debe reducirse, exclusivamente al ámbito profesional y laboral, puesto que vivimos en sociedad y nos toca asumir nuestras responsabilidades como ciudadanos. La sociedad necesita la implicación de cada uno de nosotros en el quehacer y el destino comunes. No puede ni debe desligarse de otro compromiso más amplio con la sociedad, del compromiso cívico-político para mejorar el entorno sociopolítico con miras a crear, consolidar y ampliar un clima social favorable al propio trabajo que podamos desarrollar como profesionales, como trabajadores y como seres humanos.